El primer ministro chino, Wen Jiabao, ha prometido a su homólogo británico, Gordon Brown, medidas macroeconómicas "flexibles y cautas" para afrontar la crisis financiera mundial, en una conversación telefónica que mantuvieron esta noche.
Las medidas de China buscarán "mantener la estabilidad económica, las finanzas y los mercados de capitales" y "contribuirán significativamente en la recuperación de los mercados mundiales", destacó Wen en la conversación, de la que hoy se hizo eco el diario oficial China Daily.
Las palabras de Wen llegaron poco después de que el estatal Banco de China, participado en un 8,25 por ciento por el Royal Bank of Scotland -uno de los parcialmente nacionalizados por el Gobierno británico la semana pasada-, asegurara que la nueva composición de su socio no cambiará la "cooperación estratégica" entre ambos.
Según el diario oficial, Wen elogió las medidas tomadas por Londres para estabilizar los mercados financieros y se mostró confiado en que el mercado interno chino, el mayor del mundo, pueda mantenerse relativamente indemne de la crisis.
"La capacidad de control de riesgos de las entidades financieras chinas se ha fortalecido, y el impacto de la actual crisis en el país es limitado", destacó Wen.
Una de las principales tareas que los bancos chinos emprendieron en años pasados fue precisamente la de acabar con el altísimo porcentaje de préstamos de alto riesgo, que minaban su credibilidad y amenazaban con causarles fuertes pérdidas.
Muchos de esos préstamos se concedieron en décadas pasadas a empresas estatales chinas en bancarrota u obsoletas, como remanente de los tiempos de la economía planificada.