La Policía italiana detuvo hoy a Alfonso Cesarano, de 34 años, considerado uno de los presuntos miembros del grupo de la Camorra, la mafia local, que asesinó en dos emboscadas a seis inmigrantes y al propietario de una sala de videojuegos el pasado 18 de septiembre en la provincia de Caserta (sur).
Fuentes policiales, explicaron que existen además otros dos investigados por su implicación en sendos episodios.
Según los investigadores, Cesarano, no formaría parte de la "familia" de los Casalesi, a quienes se les imputan los homicidios, pero "trabajó en algunas ocasiones para ellos".
Cesarano fue arrestado en la casa de sus padres en el barrio de Baia Verde, en la localidad de Castelvolturno (sur de Italia), cerca del lugar donde se cometieron las dos emboscadas.
Según la reconstrucción de la policía, tres personas que viajaban a bordo de un vehículo asesinaron en la noche del 18 de septiembre a Antonio Celiento, de 53 años, dueño de un local de vídeojuegos.
El mismo grupo, veinte minutos más tarde y en la misma calle, disparó desde el coche 130 tiros contra una tienda de tejidos étnicos en la que se encontraba un grupo de inmigrantes originarios de Ghana, Togo, Liberia y Nigeria.
Cinco de ellos fallecieron en el acto y otro el día siguiente, además otro inmigrante está aún ingresado grave con numerosos impactos de bala en las piernas.
Para los investigadores se trata de un ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de drogas.
Tras el séxtuple asesinato de los inmigrantes, los amigos y parientes de los asesinados protagonizaron graves incidentes en la localidad de Castelvolturno, al asegurar que no se trató de un ajuste de cuentas sino "un acto de racismo".
Durante los altercados se rompieron escaparates y volcaron coches, a la vez que increparon a los policías y les lanzaron diferentes objetos.
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