Los trabajadores de las compañías encargadas de la gestión de equipajes en el aeropuerto de Bruselas, en huelga desde ayer como protesta por la excesiva carga de trabajo, han rechazado la propuesta de la dirección de las empresas para poner fin al paro.
Desde la dirección del aeropuerto, han advertido de que las consecuencias de huelga se seguirán sintiendo mañana, incluso aunque se encuentre una solución al conflicto laboral y los operarios vuelvan al trabajo.
Según informa la agencia Belga, la oferta empresarial incluía crear un equipo para los desplazamientos de equipaje imprevistos (causa del exceso de trabajo), establecer una prima hasta comienzos de septiembre por las horas extra y la transformación de una decena de contratos de tiempo parcial en contratos de jornada completa.
Los representantes sindicales en las dos compañías de servicio de equipaje en huelga -Aviarpartner y Flightcare- han calificado la propuesta de "insuficiente" y la han rechazado.
Las consecuencias del paro en el principal aeródromo belga han sido significativas, con decenas de cancelaciones de vuelos, en especial de salida.
Ante la falta de personal en Bruselas se han desviado aviones a otros aeropuertos, sobre todo al de Lieja (este del país), y muchos vuelos han despegado o aterrizado con retraso.
Las rutas con origen y destino en España no han estado entre las más afectadas.
Dos vuelos han sido anulados (uno de Thomas Cook procedente de Tenerife y otro de Vueling desde Barcelona) y varios de Vueling han sido desviados a Lieja (también de Vueling), pero los retrasos en el resto de conexiones con España han sido de una hora como máximo.
Los trabajadores de la compañía Aviapartner comenzaron la huelga en la tarde del domingo, y esta mañana se sumaron los operarios de Flightcare.
Ante la previsible continuación del paro, el partido liberal flamenco (Open VLD), del primer ministro, Yves Leterme, pidió hoy que se establezcan servicios mínimos.
La patronal empresarial belga (FEB, en sus siglas en francés) denunció, por su parte, el recurso a las "huelgas espontáneas" y lamentó que los trabajadores cojan a "miles de personas como rehenes".