El jefe del Gobierno de Londres, Gordon Brown, aseguró hoy que esperaba "un cambio fundamental" de la misión del contingente militar británico en Irak "en los primeros meses del 2009", lo que abre la puerta a un recorte de tropas para entonces.
En una declaración ante la Cámara de los Comunes, Brown, que visitó el país árabe por sorpresa el sábado pasado, dejó claro que "en los próximos meses" no se llevará a cabo una reducción del contingente de 4.100 militares que su país mantiene en Irak.
El "premier", que destacó "la marcada mejora" de las condiciones en Basora en los últimos meses, supeditó cualquier repliegue a la conclusión de "las tareas" que se ha impuesto el Reino Unido y a que continúen los avances sobre el terreno, así como a la opinión de los mandos militares.
"Pero puedo decir a la Cámara hoy que al igual que el año pasado pasamos del combate a la supervisión, esperaríamos un nuevo cambio fundamental de la misión en los primeros meses del 2009 mientras hacemos la transición hacia una relación bilateral a largo plazo con Irak", similar a la mantenida con otros países de la región, indicó.
Ya el pasado fin de semana, en su visita a Irak, el "premier" se negó a fijar "calendarios artificiales" de retirada de las tropas británicas del país árabe, donde han muerto 176 miembros de la Fuerzas Armadas británicas desde el comienzo de la invasión en 2003.
Sin embargo, pareció allanar el camino para un eventual repliegue al anunciar una suerte de "hoja de ruta" de cuatro puntos.
La retirada depende así, según Brown, del progreso en el entrenamiento de las fuerzas iraquíes; la celebración de elecciones provinciales en Irak a más tardar a principios del 2009; el avance de la reconstrucción económica y la creación de las condiciones para que los iraquíes puedan asumir el control del aeropuerto de Basora.
Las previsiones de los mandos militares británicos son que los iraquíes asuman el control del aeropuerto antes de finales de año y que el entrenamiento esté completado "durante los primeros meses" del 2009, dijo hoy Brown.
Asimismo, el Reino Unido prevé que las elecciones locales se celebren antes de finales del 2008, añadió el "premier", quien expresó el compromiso británico a seguir apoyando la reconstrucción económica del país.
Como ejemplo de la mejora sobre el terreno, Brown citó la reducción de los ataques indirectos contra las tropas británicas en el aeropuerto de Basora de 200 al mes durante el pasado verano, a cinco al mes desde abril de este año.
Destacó, igualmente, un informe hecho público hoy por la comisión parlamentaria de Defensa, que, tras visitar el país, ha concluido que la situación de seguridad en Basora ha experimentado una transformación.
Los sucesos violentos en todo Irak están en su nivel más bajo desde el año 2004, continuó Brown, que dijo que esa mejora de la situación de seguridad "ha facilitado una plataforma para nuevos progresos esenciales en la reconciliación".
Brown hizo hincapié en que "los avances más importantes" han estado dirigidos cada vez más por los iraquíes, que ya han asumido el control de la seguridad de diez de las 18 provincias del país.
En esa evolución es vital que los países vecinos, especialmente Siria e Irán, desempeñen "un papel constructivo y responsable en el futuro de Irak", continuó el líder laborista, que pidió a Teherán que deje de facilitar armas y entrenar a quienes atacan al gobierno de Bagdad, la población iraquí y las tropas internacionales.
La declaración del primer ministro británico se produce en el último día de sesiones antes del receso estival.
El "premier" había aprovechado en octubre pasado la apertura del Parlamento para anunciar que el Gobierno británico reduciría a la mitad su presencia militar en Irak para dejar el contingente en 2.500 soldados a partir de la primavera de este año.
Pero Brown tuvo que dar marcha atrás en sus planes tras la ofensiva militar lanzada en marzo pasado por el Gobierno iraquí en Basora que derivó en violentos enfrentamientos entre los soldados y los milicianos que se extendieron a otras zonas del país y se saldaron con centenares de muertos y heridos.
El líder laborista tendrá ocasión de analizar este sábado en Londres la situación en Irak con el candidato demócrata a la Presidencia de EEUU, Barack Obama, quien ha propuesto sacar a los militares estadounidenses de Irak en 16 meses si gana las elecciones.