El jefe de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, José Antonio Vidart, ha afirmado hoy que España, Eslovenia y Eslovaquia son los "únicos tres países" de Europa en los que está aumentando el cáncer de cuello uterino de forma "constante y mantenida".
Así lo ha expuesto el médico a los periodistas antes de participar en la mesa redonda titulada "Prevención y actualización en cáncer ginecológico", en el marco de los Cursos de Verano de El Escorial que organiza la Universidad Complutense de Madrid.
También han colaborado en el encuentro especialistas de las Universidades de Navarra, Murcia, Cádiz y del Hospital de la Zarzuela de Madrid.
Vidart ha atribuido el aumento del uno por ciento de afectadas por el virus del papiloma humano -que genera el cáncer de cuello de útero- a "algún defecto" en los métodos de detección (cribado) que se siguen en España, que ha tildado de "oportunista" porque los casos se registran sólo en el momento en el que la paciente acude a la consulta, en lugar de practicarse un "cribado poblacional".
Otra posible causa a la que se ha referido el ginecólogo es a la inmigración, que según Vidart, "tiene un poco que ver con este asunto".
La vacuna contra el cáncer de cuello de útero se comenzará a dispensar en casi todas las Comunidades Autónomas de forma gratuita a las niñas que cumplan 14 años, así como a las mujeres a las que su médico se lo recete.
Algunas Comunidades como Navarra, La Rioja o el País Vasco vacunarán a las niñas de 12 años y más tarde "harán una repesca", según ha señalado Vidart, cuando las pacientes tengan 14 y 15 años.
Aunque la vacuna es eficaz hasta los 26 años, se estima que las niñas entre 9 y 14 años aún no se han expuesto al virus del papiloma humano de transmisión sexual, y la respuesta inmunológica es superior a edades más avanzadas.
La segunda causa de muerte de la mujer en el mundo está relacionada con afecciones del tracto genital inferior, por lo que según Vidart, es necesario que se haga un tratamiento continuado a las mujeres vacunadas, que seguirán siendo sometidas a exploraciones a partir de los 35 años de edad cada 5 años.
Vidart también ha insistido en que se refuerce la educación sexual en la familia, con el fin de que las niñas que han sido vacunadas tengan cuidado en sus relaciones sexuales y eviten problemas posteriores.
"En este momento es la única vacuna, un hito, que previene un tipo de cáncer", ha añadido Vidart, que ha señalado que tiene "otro tipo de potencialidades".