La VI Jornada de Europa en Cannes contó hoy con una figura muy especial, el cineasta portugués Manoel de Oliveira, que celebró su centenario en presencia de su compatriota, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, entre otras personalidades europeas e internacionales.
Oliveira recibió, además, la Palma de Oro por toda su carrera, de manos del actor Michel Piccoli, en el Gran Teatro Lumiére de Cannes, donde se le ovacionó intensamente en pie en tres ocasiones.
Previamente, la comisaria europea responsable de la sociedad de la información y de los medios, Viviane Reding, Barroso y trece ministros europeos de Cultura, así como los responsables del Festival de Cannes y profesionales del sector reflexionaron sobre cómo reforzar la cooperación audiovisual con terceros países.
En un comunicado, los ministros celebraron al respecto "el voto del Parlamento europeo de la acción preparatoria Media Internacional (Media Mundus)", destinada a reforzar la cooperación audiovisual entre profesionales europeos y sus colegas de América Latina, Asia y de países europeos que no forman parte de la Unión Europea.
Para que la UE favorezca este nuevo tipo de colaboraciones, los titulares de Cultura de Alemania, Reino Unido, Italia y Francia, entre otros países, animaron a la Comisión Europea a impulsarlas y examinar "antes de finales de año" una propuesta de programa en su apoyo.
El objetivo es que sean siempre provechosas para los participantes, "que todos ganen", resumió a Efe Viviane Reding.
Al abrir la jornada, sobre el tema "construir un mundo de intercambios", Barroso recordó que es un desafío político "fundamental", pues propone un diálogo "vital" en medio de una inmensa y hasta ahora insólita oferta "de medios de información y comunicación".
Contra toda forma de populismo, rechazo e intolerancia, Barroso evocó el "formidable poder" del cine y subrayó el valor del europeo, portador de "una herencia cultural europea" hecha de siglos de creatividad, migraciones e intercambios.
Aunque, agregó, los filmes europeos "no tienen aún la resonancia que merecen" en los grandes y dinámicos mercados cinematográficos de América Latina y Asia, por lo que subrayó la necesidad de pensar "una estrategia de cooperación más dinámica con otros países y regiones del mundo".
Los retos económicos, jurídicos, tecnológicos y estratégicos de futuras cooperaciones con países terceros "son múltiples", pero, además de un "desafío", la globalización de servicios y mercados audiovisuales es también "una extraordinaria ocasión", manifestó.
Reding, quien junto con el presidente del Festival, Gilles Jacob, y el delegado general, Thierry Fremáux, está en el origen del Día de Europa en Cannes, recordó a Efe el hecho de que muy pronto se convirtió "en una parte del Festival", en un evento "integrado" a él.
"Pensamos que es muy importante tener esta reunión en un lugar emblemático, donde todos los creadores y productores del mundo del cine se encuentran", añadió.
La importancia de Europa en el cine es "palpable también en los 14 filmes" seleccionados en alguna de sus secciones oficiales o paralelas del Festival de Cannes, que recibieron este año ayuda del programa MEDIA, agregó.
Hasta ahora, en Cannes se estudió cómo poder desarrollar cine en Europa, como hacerlo viajar en Europa; "esta vez vamos un poco más lejos" y "debemos abrir nuestras fronteras", consideró.
Este fue el tema de la VI Jornada de Europa, ver "cómo se puede trabajar juntos, cineastas y productores europeos con cineastas y productores de otras partes del mundo, en un intercambio recíproco, en el que todos salgan ganando", recalcó.
Citó como ejemplo la actual apertura de España hacia Latinoamérica, un "territorio ideal para realizar coproducciones".