|
|
AFP - Australia comenzó este domingo un período de inestabilidad institucional, tras unas elecciones legislativas que el sábado no dieron mayoría absoluta en el Parlamento ni al laborismo gobernante ni a la opositora coalición de liberales y conservadores.Con el 78% de las mesas escrutadas, el Partido Laborista suma 70 escaños, por 72 de la coalición Liberal-Nacional, según la televisión pública ABC.Las proyecciones indican que los conservadores liderados por Tony Abbot lograrían finalmente 73 escaños y los laboristas de la primera ministra Julia Gillard sumarían 72. Es decir, menos de los 76 necesarios para tener mayoría absoluta en un Parlamento de 150 diputados. Será la primera vez desde 1940 que Australia no cuente con una mayoría parlamentaria.Tanto laboristas como conservadores comenzaron a buscar el apoyo de cuatro candidatos independientes y uno ecologista con posibilidad de obtener un escaño. Gillard, de 48 años, que sucedió en junio pasado a Kevin Rudd en el cargo de primer ministro, reconoció el sábado por la noche que los laboristas no obtendrían los 76 escaños necesarios."Lo que está claro esta noche es que los laboristas han perdido definitivamente la mayoría. Estamos listos para gobernar", declaró por su lado Tony Abbott. "Esto significa que su Tobierno perdió su legitimidad. No podrá gobernar siendo minoritario", agregó el líder conservador."Los electores se expresaron, pero se necesitará algún tiempo para determinar exactamente lo que dijeron", declaró Julia Gillard, sancionada en los comicios del sábado convocados de manera anticipada cuando la ventaja que registraba en los sondeos le pronosticaba una victoria.Un sondeo Newspoll publicado el 19 de julio le daba un 55% de intención de voto. Pero una serie de declaraciones impopulares sobre temas sensibles como la inmigración, la tasa carbono o un impuesto a los ingresos de la industria minera ahuyentó a una parte de su electorado.Este un tremendo fracaso comparado con la amplia victoria de Rudd en 2007 que puso entonces fin a 11 años en el poder del conservador John Howard."Continuaré dirigiendo el gobierno (...) hasta que el resultado de las elecciones sea claro", aseguró Gillard. Los analistas estiman que la incertidumbre y las maniobras para lograr una mayoría podrían durar hasta dos semanas. Unos 14 millones de australianos fueron convocados para renovar los 150 escaños del Parlamento y elegir a la mitad de los 76 senadores.Gillard, viceprimera ministra del Gobierno de Rudd desde 2007, resultó ser una de las ministras más eficaces. Durante su campaña hizo valer los logros económicos del gobierno laborista. Australia fue la única economía desarrollada en evitar una recesión durante la crisis.Los conservadores, liderados por Abbott, un ferviente católico y ex ministro del último gobierno de Howard, se comprometieron en reducir los gastos públicos y "frenar los barcos" de demandantes de asilo.Su coalición prometió poner fin a tres proyectos faro del gobierno laborista: un impuesto a las ganancias de las compañías mineras, uno de los sectores económicos más dinámicos del país, el desarrollo de una red nacional de banda ancha para internet y un sistema de canje de créditos de carbono.
|
Publique su Noticia
Añada su Empresa
|